El proceso de selección se divide en 3 fases:

  1. Análisis de necesidades

Realizamos un exhaustivo estudio de su empresa: Para poder brindarle el mejor candidato, debemos conocer su empresa.  Por ello, nos reunimos con la empresa cliente para conocer más a fondo la estructura de la organización, su estilo, su filosofía, etc. para trasladar este conocimiento a la búsqueda de potenciales candidatos.

Descripción del puesto de trabajo: Una descripción del puesto clara y sobretodo consensuado entre nuestro consultor y la empresa cliente, es una pieza clave de todo el proceso. A este nivel, se evalúa aspectos como las funciones y responsabilidades, el nivel de jerarquía dentro de la división/empresa, las competencias necesarias….

Definición del perfil del candidato: Con toda la información recogida, estamos aptos para definir el perfil que se necesita a nivel de la descripción del trabajo y de otros aspectos como la experiencia, disponibilidad, habilidades, etc.

  1. Captación de candidatos

Definición de estrategia de captación: Junto con la empresa cliente se define la mejor estrategia para reclutar candidatos : Pack básico, pack medium y pack premium.

Pre-selección de candidatos: Una primera aproximación es contar con un grupo de candidatos que cumplan con la definición del perfil trabajado con la empresa cliente.

Entrevistas personales: Nuestros especialistas en selección llevan a cabo entrevistas en profundidad para validar que el candidato cumple con el perfil y también para ver otros aspectos que no se pueden leer en un currículo: habilidades de comunicación, presencia, interés por la oferta, actitud, etc.

  1. Presentación de candidatos finalistas y contratación

Entrevistas con el cliente: En esta fase ya tenemos identificados a los candidatos idóneos para cubrir la vacante y es el momento que la empresa los conozca. Para ello, coordinamos las entrevistas y en general, toda la comunicación, actuando como interlocutores entre la empresa y el candidato.

Contratación del candidato final por la empresa: Cuando la empresa toma la decisión, informamos a la persona que es el candidato final y la empresa gestiona su contratación.

Seguimiento: Nuestro trabajo va más allá y nos preocupamos por conocer la adaptación del candidato a la empresa y la satisfacción de ésta con el nuevo empleado. Por ello, hacemos un seguimiento para comprobar que nuestro trabajo ha tenido los resultados esperados.